Reseña bibliográfica del libro “El juego interior del tenis” de W. Timothy Gallwey

Mario Martín Lucas

1º Ideas clave. Opinión personal del autor de la reseña sobre la obra:

  • La aportación del descubrimiento del “yo número 1” y del “yo numero 2” me parece muy interesante y es lo que destaca como valor añadido en el planteamiento de Gallwey en “El juego interior del tenis”.brilliant_mind_cs2
  • El impacto de los juicios, tanto negativos, como positivos, en el condicionamiento del “yo número 1”, sobre el “yo número 2”.
  • Alinearse con el propio cuerpo y sus necesidades, recuperar la mirada infantil sobre las cosas que nos ocurren. Experimentar sensaciones haciendo cosas de diferentes maneras. Descubrir el propio cuerpo.
  • Uso de las distinciones “Expectativa”, “Exigencia vs. Excelencia”, “Gratitud”, “Confianza” y “Sinceridad”.
  • “Estar presente” en el aquí y ahora para operar en el único momento en que lo puedo hacer: el presente, acallando al “yo número 1” y dejando fluir al “yo número 2”.
  • Desde el punto de vista del deporte de competición, quizás se podría echar en falta referencias a deportes en los que la visualización mental del resultado (maratón, triatlón, etc…), por ejemplo llegando a meta, como herramientas para superar los pensamientos negativos consecuencia de la acumulación de cansancio, tenga un componente importante en el cumplimiento del reto. Como maratoniano siempre he dicho que las maratones no se corren con las piernas, sino con el cerebro.
  • Mi opinión personal sobre la obra es excelente, me parece que aporta un trabajado planteamiento sobre cómo afrontar la existencia de esos dos yoes y como gestionar el alineamiento de ambos, desde la concentración en el “estar presente”, en el aquí y en el ahora. Sin duda, muy recomendable libro de cabecera, tanto como coach, como deportista.

2º Síntesis de contenidos de la obra.

“El juego interior del tenis” me ha supuesto un aporte personal muy interesante, en mi doble vertiente de coach y deportista, siempre he practicado deporte, tengo 29 maratones finalizadas, 3 triatlones “sprint”, sigo compitiendo en los Campeonatos de España de esquí alpino para mayores de 50 años, he practicado desde balonmano a submarinismo, desde atletismo a montañismo, navegación náutica a motor y a vela, golf, ciclismo, etc… y nunca había visto tan claro, como al leer este estupendo libro, el efecto de las conversaciones interiores más allá de en el plano personal, en el caso concreto de la práctica deportiva, y especialmente en el mundo de la competición. correr.1

El acertado planteamiento de Gallwey parte del descubrimiento de los dos yoes, poniendo en marco esas conversaciones interiores que todos tenemos con nosotros mismos, el “yo número 1” (narrador) da instrucciones sobre lo que hacer y lo que no, recriminando el fallo y en la excesiva loa del acierto cuando se produce, mientras que el “yo numero 2” (ejecutor) aspira a poder explotar al máximo sus capacidades naturales sin condicionantes del “yo número 1”.

Llevo practicando el esquí alpino más de treinta y cinco años, pero en las dos últimas temporadas invernales, por diferentes causas, he podido dedicarme a ello más de ochenta días, en ésta última temporada 2014/2015 han sido, exactamente, 101 días entre entrenamientos y competiciones, con el foco puesto en mi participación en los Campeonatos de España en Baqueira Beret y en los Campeonatos de Cataluña en La Molina, ambos en categoría veterano, a los que acudía con el buen sabor de boca de que en la temporada 2013/2014 conseguí una medalla de bronce en SL (slalom especial). En las primeras competiciones de la temporada mis resultados fueron buenos, gané alguna carrera y mis referencias sobre mis compañeros de categoría eran buenas, sin embargo según se fueron aproximando las citas más importantes, mi rendimiento se fue resintiendo.

Normalmente los tiempos de carrera en un SG (slalom gigante) son de unos 50” y en un SL (slalom especial) sobre 40”, son pruebas explosivas en las que, cualquier error, se paga con la acumulación de centésimas que te alejan de las primeras posiciones, pero como yo provengo del mundo del fondo (maratón, triatlón, etc…) decidí hace tiempo, lo que ahora he descubierto como un error, que para conseguir salir al máximo de tensión del portillón de salida debía pensar en algo, o alguien, que me enfadara o tensionara, como método de utilizar esa ira como acicate en esos 40” o 50” y, ahora, tras la lectura de “El juego interior del tenis” me he dado cuenta que en cada una de esas bajadas iba manteniendo una conversación conmigo mismo, ni siquiera interior, si no que llegaba a gritarme para darme instrucciones a mí mismo sobre lo que hacer o lo que no, o recriminarme lo lejos que pasaba de determinada bandera. Todo lo cual me impedía disfrutar de la carrera, sentía angustia en la salida y decepción en la meta por el resultado. De hecho ni en los Campeonatos de España, ni en los de Cataluña, de este año logré situarme en el podium …y lo que es peor, tampoco disfruté ninguna de las bajadas, tan pendiente estaba del resultado, tanto deseaba llegar a la meta cuando aún estaba en el portillón de salida que no gané ni en la propia carrera, ni en mi “juego interior”.

Tennis Player Preparing to Serve --- Image by © Royalty-Free/CorbisEvidenciada esa interferencia del “yo número 1”, sobre el desempeño del “yo número 2”, ¿cómo hacer para acallar a aquel?. Gallwey cita a D. T. Suzuki y Abraham Maslow, sugiriendo recuperar una cierta inocencia infantil y la clave es dejar de juzgar; los juicios son las manifestaciones de nuestro ego, en positivo o negativo a un evento. Un avance en recuperar esa inocencia infantil es lograr ser conscientes de lo que hacemos y, fundamentalmente, de lo que deberíamos hacer. Gallwey, como profesor de tenis, recomendaba a sus alumnos que observaran su reflejo sobre una puerta vidrio, al golpear unas bolas, dándose cuenta de sus propios fallos y siendo consciente de lo que deberían hacer, el primer paso está dado: no juzguemos, simplemente demos al “yo número 2”, nuestro cuerpo, la instrucción precisa, y visual, de lo que debe hacer, sin olvidar que los juicios pueden ser negativos y positivos, y estos también pueden ser utilizados por el “yo número 1” para intervenir en el desempeño del “yo número 2”.

165052318Cuando yo empecé con los entrenamientos de esquí alpino en la temporada 2014/2015, lo hice a principios de diciembre, cuando llegaron las competiciones de más exigencia, en febrero, llevaba no menos de 50 días de entreno y algunos buenos resultados por medio, que incluían un trofeo ganado, lo que se unía a más de 35 años esquiando, la técnica sobre lo que hacer estaba interiorizada por mi cuerpo, ¿por qué sentía esa falta de confianza?, ¿por qué pesaba en mi más el pasado, o el futuro, que el momento de la carrera para la que me había preparado?, ahora tengo claro que quien no dejaba que ocurriera el presente era mi “yo número 1”, limitando el estar presente de “mi yo número 2” e impidiendo que fluyera lo que mi cuerpo si tenía preparado, entrenado e interiorizado.

Un recorrido de un SG (slalom gigante), tiene unos 1.200 metros de longitud, con unos 300 metros de desnivel, con unas 40 puertas que marcan el recorrido, se repite unas 8 veces en cada día de entrenamiento, con lo que, cuando llego a una competición mi cuerpo ha experimentado ese hito no menos de 400 veces, ¿qué me impide disfrutar del momento de la competición?, ¿qué me limita ganar mi “juego interior”, más allá del resultado en la clasificación?, y sí, realmente estoy decidido a dar el protagonismo a “mi yo número 2”. Llegados a este momento estoy emocionado pensando en la próxima temporada y aplicar las enseñanzas de Gallwey para mejorar mi “juego interior”, pero ¿cómo mejorar mi aprendizaje y ser conscientes de las cosas a perfeccionar?.

tenis.1Gallwey en “El juego interior del tenis” da las claves que pueden ayudar a la mejora en cuanto al aprendizaje: “…desde el punto de vista del alumno, el problema consiste en como escuchar las instrucciones técnicas y ponerlas en práctica sin caer en las trampas del yo número 1”, es decir hay que escapar de las trampas del juicio, la duda y el miedo, y la solución está en la experimentación, hagamos una misma cosa de diferente manera, escuchemos a nuestro cuerpo, visualicémonos. Gallwey pone el ejemplo de poner la muñeca muy firme en un determinado golpe de tenis o dejarla más blanda, para sentir en nuestro propio cuerpo cuál es resultado en cada uno de los casos. La esencia es tan sencilla como estar presente en lo que se está haciendo, cuando más presente estamos en el aquí y ahora, menos espacio dejaremos al “yo número 1” para que nos traiga juicios, experiencias pasadas o angustias sobre el futuro. Magnífica me parece la recomendación de Gallwey para conectar con el aquí y ahora, de cerrar los ojos y concentrarse en la respiración, algo tan sencillo que nuestro cuerpo hace en cualquier circunstancia, pero que nos ayuda eficazmente para conectar con el aquí y ahora.

Conozco mis fallos esquiando, mi entrenador me los repite en cada entrenamiento, pero realmente ¿qué me impide mejorar en esos ámbitos?. Gallwey propone una sencillo método para progresar en el aprendizaje, en clave de tenis dice “cambia un golpe, paso a paso”, sí, sencillo; la respuesta que tengo pendiente darme es ¿cuál de las cosas que no hago bien esquiando quiero mejorarla?, y ¿cómo sería la imagen de mi esquí si lo consiguiera?, ¿qué cosas debería hacer mi cuerpo?, ¿qué cosas tendría que cambiar?. Creo que mi próximo objetivo en materia de esquí es disociar mi tronco, de mis piernas… ya tengo el próximo paso. ¡Gracias, Gallwey!.

Muy interesante es la reflexión de Gallwey sobre la aplicación en el “juego interior” de la distinción, tantas veces utilizadas en el mundo del coaching, de Exigencia vs. Excelencia, cuando dice: “el resultado de un partido de tenis puede ser la indicatenis.2ción de lo bien que jugué o de lo mucho que me esforcé, pero no me define como persona, ni me da motivos para considerarme más o menos importante de lo que era antes del partido”, desde la exigencia la derrota será vivida como un fracaso, como un gran error, mientras que la victoria será un paso más en la angustia sobre lo que sucederá ante el siguiente reto. Si algo tiene el mundo de la competición es que siempre llegará alguien que te gane, juegues a lo que juegues, o practiques lo que practiques, quizás en un momento puedes llegar a ser el campeón a nivel de tu barrio, localidad o provincia, pero siempre llegará alguien de otra provincia, autonomía o país que te gane, quien compite puede ganar o perder, la excelencia busca dar lo óptimo de uno mismo y si se consigue, se gane o pierda el partido, el “juego interior” sí se habrá ganado.

En los Campeonatos de España de esquí veterano de la temporada pasada, la primera prueba del calendario en celebrarse fue un SG (Super Gigante) prueba de velocidad poco practicada en el circuito veterano. El día antes de la competición hubo un entreno general ya que su logística es complicada y hay muchos esquiadores que no suelen practicarla durante la temporada; a la vista de las referencias de ese día, mi “yo número 1” no hacía más que repetir que simplemente con entrar en meta, sin caídas, ni accidentes, sería tercero, tenía identificados dos participantes más que admití que me ganarían, me acepté, en mi conversación interior, ese tercer puesto, esa medalla de bronce a nivel nacional. Al día siguiente, día de la carrera, mi único objetivo era entrar en meta, sin competir realmente con los que yo consideraba que obtendrían la primera y segunda posición, durante el trazado mi “yo número 1” no paró de dar instrucciones a mi “yo número 2”, antes de la salida me sentí angustiado con el resultado y al llegar meta insatisfecho con mis sensaciones, el resultado fue que quedé cuarto, no solo me habían ganado los dos participantes en los que yo pensaba, sino que otro más también me superó y mis referencias fueron peores de las habituales sobre el resto de compañeros, mi “yo número 2” no encontró las condiciones para repetir aquello llevaba entrenando semanas y meses. Pero el resultado de esa carrera no quedó ahí, lo ocurrido condicionó el GS (slalom gigante) del día siguiente, donde tampoco logré medalla, así como en el SL (slalom especial), donde mi excitación en los momentos anteriores a la carrera era tan alta que quedé eliminado al saltarme la séptima puerta de la primera manga, mi “yo número 1” logró bloquear el desempeño de mi “yo número 2”. Lo vivido, desde la exigencia, como un fracaso en el SG, condicionó y limitó lo que ocurrió en el GS y el SL, pero sobre todo porque mi rendimiento fue inferior al habitual, mi resultado exterior fue consecuencia no haber ganado mi “juego interior”.

CONVERSACIONES-INTERNAS¿Cómo combinar la necesaria ambición por la victoria, sin que el propio ego y el “yo número 1” entre en escena?, Gallway señala dos nuevas distinciones a emplear para lograrlo, por una lado la sinceridad, conectando con las propias sensaciones para que aflore el mejor “juego interior” a través de la concentración, confiando en la capacidad del propio cuerpo a través del “yo número 2”, y por otro lado la gratitud hacia el rival con quien se compite, que lo que hace es plantear obstáculos retadores: “Ganar es superar obstáculos para alcanzar un objetivo, pero el valor de la victoria no es mayor que el valor del objetivo alcanzado. Alcanzar el objetivo puede no ser tan valioso como la experiencia que puede obtenerse al hacer el esfuerzo supremo para superar los obstáculos que se presenten. El proceso puede ser más gratificante que la victoria en sí”. Cada jugador intenta, con todas sus fuerzas, derrotar al otro, pero en esa clase de competición no estamos derrotando a la otra persona, sino que estamos superando los obstáculos que ella presenta, en la verdadera competición no hay derrotados, los dos jugadores de un partido de tenis se benefician de los esfuerzos que han realizado para superar los obstáculos presentados por el otro.

En la temporada 2013/2014, después conseguir la medalla de bronce en los Campeonatos de España en SL (slalom especial), participé en un “paralelo” (dos trazados a la vez) con quien había sido Campeón de España, fué de improviso y no tuve tiempo de reflexionar sobre ello, ni preparar nada, la precipitación y la forma de organizarlo no dieron opción a mi “yo número 1” de entrar en escena, en el portillón me invadía una sensación de seguridad, si no ganaba no pasaría nada, era lo normal, salí relajado, en las primeras puertas iba algo por detrás de mi compañero, pero como a la mitad del recorrido ya estábamos a la par y al cruzar la línea de meta el juez arbitro me dió ganador, fueron poco más de 30” de carrera sin embargo en mi mente lo sucedido se había grabado como a cámara lenta, había estado presente en cada uno de esos segundos, en el paso de cada puerta, en al aquí y en el ahora. Tras leer a Gallwey en “El juego interior del tenis” me ha quedado claro que esa es la clave: estar presente, para al menos ganar mi juego interior y poner lo mejor de mí para superar los obstáculos que se me presenten, deportivos o de cualquier tipo.

tenis.3Gallwey hace una recomendación final para los jugadores de tenis: “…en lugar de aprender a concentrarse para jugar al tenis, practica el tenis para mejorar tu concentración” y esa es la clave, solo cuando un jugador consigue liberarse de sus ansiedades y frustraciones asociadas a una excesiva dependencia de los resultados del juego exterior, consigue tener capacidad para ir más allá de sus propias limitaciones, es decir se trata de adquirir estabilidad interior y ello no se logra escondiendo la cabeza a la primera señal de peligro, sino adquiriendo la capacidad para ver lo que está sucediendo y reaccionando apropiadamente.

El mensaje del “juego interior” es simple: concéntrate en el momento presente, en el aquí y en el ahora, ya que es el único que puedes vivir ahora, y aquí llega el momento de otra distinción a emplear: Confianza, confía en tí mismo …hazlo, hasta el abandono, deja de preocuparte por el resultado, solo entonces habrás ganado el “juego interior”.

Tim Gallway me ha descubierto como ganar mi “juego interior”…¡Mil gracias!.

 

3º Citas de fuentes y otros autores: ¿Es transparente el autor en cuanto a las fuentes en las que bebe o se inspira; es decir, citas a sus fuentes o las oculta?.

  1. Timothy Gallwey cita sus fuentes, y las referencias a otros autores, a continuación cito algunas de las referencias que emplea:

 

  • Página 8, Maharaji: “¿Cuál es el verdadero juego?, es un juego en el que el corazón se divierte. Un juego en el que tú te diviertes. Un juego que vas a ganar”.
  • Página 40, T. Suzuki, en referencia a su libro “El Zen en el Arte del Tiro con Arco”.
  • Página 40, Abraham Maslow: “…la persona se siente más integrada, se siente uno con la experiencia, se ve relativamente libre del ego, se siente al máximo de sus capacidades, rindiendo al 100%, en racha, la persona está libre de bloqueos, inhibiciones, miedos, dudas, controles, recelos, autocríticas, …es espontánea y más creativa, está aquí y ahora, la persona se ve libre de deseos, ambiciones y exigencias…ella simplemente es”.
  • Página 93, S. Elliot: “Entre la idea/ Y la realidad/ Entre el gesto/ Y el acto/ Está la sombra”.
  • Página 100, Cyrano de Bergerac: “Empuña el florete como si fuese un pajarito, no tan suelto para que pueda salir volando, pero no tan fuerte para que lo aplastes”.
  • Página 164, Phil Jackson: “…el baloncesto es un complejo baile que requiere pasar de un objetivo a otro a una velocidad relampagueante. Para triunfar tienes que actuar con una mente despejada y estar totalmente concentrado en lo que todos los jugadores están haciendo. La clave está en no pensar. Eso no quiere decir actuar estúpidamente; quiere decir acallar la interminable charla mental para que el cuerpo pueda hacer instintivamente aquello para lo que ha sido entrenado, sin interferencia de la mente. Todos hemos tenido instantes de unidad… Cuando estamos totalmente inmersos en el momento presente, y no hay separación entre nosotros y aquellos que estamos haciendo”.
  • Página 164, Bill Russel: “…en ese nivel suelen ocurrir todo tipo de cosas extraordinarias… Es como si uno jugara a cámara lenta. Durante esos episodios casi podía sentir como se iba a desarrollar la siguiente jugada y desde donde iba a realizar el siguiente tiro. Antes de que el otro equipo se hiciera con el rebote, yo podía presentir adonde iría a parar la pelota, tanto que tenía ganas de gritar a mis compañeros, ¡va para allá! –aunque sabía que si lo hacía todo iba a cambiar-. Mis presentimientos eran acertados, y siempre sentí que no sólo era yo el que era consciente de todos mis compañeros y también de los jugadores del otro equipo, sino que ellos también eran conscientes de mí. Hoy en día me parece menos raro. Me parece que, en verdad, así es como son las cosas, así es como deberían ser todo el tiempo. Podemos estar concentrados. Podemos estar conscientes”.
  • Página 170, Eric Berne: Games People Play (Juegos en que participamos).
  • Página 206, Kipling: “…sepan conservar la cabeza mientras todos los demás están perdiendo la suya”.

 

4º Resumen del editor o del autor e índice de la obra.Resumen de editor_el juego interior del tenis03082015_0001

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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